lunes, 18 de abril de 2011

Todo bien, todo bien.



   Sobre de Manila
   Todo bien, todo bien
   Rafael Mejía Arango

   Que hayan pasado varias semanas sin aparecer Sobre de Manila no ha sido solamente por causas del estreñimiento intelectual del autor, que viene de tiempo atrás y a veces se  agrava por largos períodos de empendejamiento –en este caso hay serias preocupaciones de haberse quedado así–; sino por motivos climáticos y geológicos. 
   Varias veces ha pasado lo mismo: está  listo el artículo y se lo lleva una avalancha. No queda nada. 
     
   Fue  así que me ofrecí como voluntario para hacer un experimento que siempre me tentó: me evadí de la realidad.
   Comenzando con suspender de un tiro toda clase de aditivos. Cero vicios líquidos y gaseosos. Nada distinto de agua, aire y comida. También se interrumpió cualquier contacto con los medios de comunicación que tengan algún atisbo de seriedad. Cero noticias, cero crónicas, cero opinión. Solo ficción. Además de una muy disciplinada actitud positiva. Todo bien, todo bien.
   El asunto parecía posible, hasta mantenerse despierto y sobrevivir un día entero sin cafeína; o abstraerse de la lluvia persistente y del retumbar de las avalanchas de la quebrada Manizales que pasa por el pie de esta casa, y de las sirenas de los bomberos y las ambulancias y las alarmas comunitarias... 
   Para no enloquecer acudí al televisor por algo bien trivial, totalmente aislado de la realidad: un reallity. 
   Recurrí al talento nacional y lo único que encontré made in Colombia me olió a pecueca. Busqué algo del extranjero y me encontré a Donald Trump, el magnate lobo, dirigiendo un concurso para escoger entre un grupo de yuppies y de reinas de belleza su gabinete para cuando sea presidente de la USA, lo cual podría suceder si como candidato republicano se enfrenta con Obama, quien pasa por las verdes y las maduras.
   Opté por la religión, estando como esta por empezar semana santa. Internet me ofreció un video en el cual aparecía un obispo en vestiduras ceremoniales. El sermón de las siete palabras, me dije, perfecto para evadir la realidad.
   Cual no sería la sorpresa cuando resultó ser un sinvergüenza obispo belga, quien luego de andar escondido entre las sotanas de otros curas en Europa, y de haberse sometido a un supuesto "tratamiento espiritual", se siente tan aliviado de sus dolencias pedófilas y tan libre de culpa su conciencia que no le ve nada de malo al haber abusado hasta de los sobrinitos, en otras épocas, dice, cuando a éso no le paraban tantas bolas. Si? no jodás, cura ca...remarrano, cínico!
   Hubo momentos críticos, cuando pensé que se echaba a perder el interesante experimento. Como cuando por una fuga de información  me enteré de los resultados electorales en el Perú. Qué pena sentí por los peruanos. Desde acá les mando un fuerte abrazo a mis amigos de allá. Cómo si no viviera bien jodido ese bello país, ahora sí se fue de culos: el próximo presidente será Ollanta Humala o Keiko Fujimori. Ojalá la suerte decida por el menos peor. Quien creyera que les hubiera ido mejor con el loquito Jaime Bayly que con lo que les viene piernas arriba.
   Con Bayly al menos habría expectativas, curiosidad, farándula, espectáculo, morbosidad... Con éstos se van de cabezas al populismo desaforado. Peligroso e irresponsable populismo en un país lleno de pobres, con una de las mayores desigualdes sociales del continente; como mandado a hacer para ejercerlo.
   Populismo como el de quienes quieren vender las mismas causas de revueltas en África y el Medio Oriente para alimentar pretensiones como las de nuestros farianos y elenos de derrocar el gobierno y asumirlo.
   Eso cuando se nos quede enquistado un presidente a punta de reelecciones acomodadas, como llegó a pasar por la cabeza dura y tenaz de Alvaro Uribe, quien precisamente se comportó a la altura de la democracia cuando, con todo y su amplio respaldo popular, acató respetuoso los dictados de la ley.    Aunque ni tan respetuoso, porque ahí sigue pataleando y casando peleas; pero hay que entenderlo, el tipo es caballista. Y ellos generalmente son pedreros, bastos, casi maleducados. ¿O sin el casi?

***
  
   Una propuesta para acabar de una vez y para siempre con la violencia descabellada de los aficionados fanáticos a los deportes. los holigan, que se quieren matar los unos a los otros.
   Dejarlos que se maten. Así de sencillo.
   Se puede agregar valor al tema y organizar eventos especiales en los estadios, que además podrían aligerar las cargas financieras de los equipos; y atiborrar las billeteras de los empresarios y traficantes de jugadores que rapidito se encontrarán la manera de meter en el mercado a los integrantes más salvajes e irracionales de estas jaurías.
   Imaginen a las barras del América contra las de Nacional (desde las comunas por amor al trapo), con las armas que se les ocurran y sin reglas de juego, hasta que no quede nadie con vida en el terreno. Por supuesto se permitiría la actuación improvisada de espontáneos, para estimular los cuales se repartiría licor y drogas entre los asistentes, sin distingos de edad, sexo o religión. rafame953@gmail.com

martes, 29 de marzo de 2011

mata de nervios

   Sobre de Manila
   Mata de nervios
   Rafael Mejía Arango

   Ese Danielito Samper no solo es el infante terrible de su familia sino además presuntuoso, como digno rolo bien, o sea. Piensa que los únicos Samper en el ancho mundo son su papá, el tío Bojote, expresidente –cuasi expresidiario– y sí mismo; él.
   Pues le cuento que hay muchos más Samperes, chino pendejo. No más en Manizales se me ocurren varios, al rompe: un jíbaro del Cármen, médicos decentísimos, un muchacho del periódico de casa (quien empezó lo más bien y ahora parece que  poco a poco se ha ido embozalando para cuidar la coloca..., autocensura que llamamos). Y así.
   Ese altiplano cundiboyacense carga bastantes Samperes, me dicen. Y que hay de todo, como en botica. Gente divinamente, y ñucos. Como en todas partes y en todas las familias.  
   Lo cierto es que el muchacho de marras, quien empelota gente en una revista que dirige, y escribe en otra, o viceversa, –que es lo mismo–, pensó que al único Samper a que se podía referir un político del Polo, como posible candidato a la alcaldía de Bogotá, era uno de ellos tres: o el tío Bojote, o su papá Daniel, o junior; él.
   Tres solitarios Samperes existen en el obnubilado universo de junior. Tres tristes tigres. Tres que valgan la pena, si es que para ser alcalde de Bogotá se necesita valer la pena, y no basta con saber capotear contratistas mafiosos y tratar de mantenerlos aceitados.
   Pero mi preocupación no son las fantasías aristocráticas ni la suficiencia genealógica del joven S., que serán asomos de mi resentimiento social –pelar el cobre–; sino la bestialidad que me parece su aspiración a suceder al nieto de Rojas Pinilla, Samuel el Maluco.
   ¿Para qué diablos quiere ser alcalde de Bogotá?, inquieto Danielito.
   O de cualquier parte.
   ¿Para salir a decir mentiras todos los días por radio y televisión?; ¿Para cuadrarse la liga?; ¿Para heredar a los contratistas del carrusel mafioso, a las confabulaciones para licitar, a las asociaciones para desfalcar? (Algunas peores que las de los primos Nule, a quienes les están arreglando cama en varios presidios; y preparando los músicos para que cuando vuelvan, si lo hacen!!! se dediquen a cantar las que se sepan). Los super "cacacos", que para salir de ésta con alguito de dignidad tienen que devolver mucha, mucha plata. Y, claro, metamorfosearse en sapos.
   Alcalde de donde sea, en este momento cuando la ministra?? Sandra Bessudo acaba de decretar, con fúnebre solemnidad, el comienzo y prolongación de un invierno peor que los precedentes; y emergencias y hasta tragedias que la liviana funcionaria dió por seguras, impávida, clarividente, agorera.
   Alcalde para manejar las plagas radiactivas de plutonio, de bario, de iodo, de cerio, y de elementos que no existían cuando estábamos en el colegio; provenientes de las cloacas humeantes de Fukushima Daiichi; y la recepción de nuestra cuota de japoneses en busca de refugio. Más desplazados.
   Alcalde para terminar como casi todos: enredado, o acusado, o untado, o manoseado, o preso, o calumniado; o todas las anteriores.
   No sea tan pendejo hombre, siga escribiendo y empelotando gente que usted lo hace bastante bien. !No sea lagarto!, ala.

***

   Soy una mata de nervios que no mata ni la mata mito que mata otras matas que no meto.
   Causa por la cual se iba dificultando el parto de Sobre de Manila, y retrasando. No por falta de tema, por supuesto. En esta ciudad pendiente de los Tapasco y del misterioso caso Orlando Sierra. En este país donde llevan los muertos a fútbol. En este continente descuadernado. En este planeta loco, a punto de salirse por la tangente.
   Pero recurrimos a la cesárea, con anestesia, y parece que se salvan la madre y la criatura. rafame953@gmail.com





domingo, 20 de marzo de 2011

La última Super Luna

   
   Sobre de Manila  
   La última Super Luna
   Rafael Mejía Arango


    Se dejó ver la luna en todo su perigeo anoche. La luna inmensa, mayor que nunca desde hace veinte años y en los próximos veinte.
   La órbita lunar es ovalada y su paso más cercano a la tierra, el perigeo, sólo sucede en luna llena cada tantos años. Como anoche.
   Tuvimos la fortuna de que se dejara ver la Super Luna. Me emocionó sobre todo porque la próxima la veo incierta, envolatada.   
   Puede ser la última que presenciemos no solamente los mayorcitos –los que estamos en plena niñez de la vejez–, sino todos, al paso que vamos en este marzo negro.
   Lo de Japón que no para. No se tiene ni la más remota idea de para adonde va ese catastrófico accidente nuclear, la ñapa del terremoto y el tsunami. Sin nada que hacer, aparte de no comer suchi, ni tofu, ni carne amarmolada de Kobe, ni nada venido de esos lados; a menos que tengamos un tumorcito por ahí y nos queramos ganar la plata de la radioterapia. (Ojo, capitalistas salvajes, que ahí puede haber un negocio interesante).
   Y cancelar las ganas de visitar ese atractivo país, el otrora imperio del sol, lleno de encantos y quizás el único que estaba medio preparado para lo que le sucedió, tan insólito.
   Y la tercera guerra. Para qué más?
   Lo único positivo de esta guerra mundial es que la manera cómo se esta dando se hace propicia para sacudirnos del chavismo bolivariano. Si los chamos y sus huéspedes colombianos y de todas partes que habitan Venezuela no aprovechan este papayazo para tumbar al coronel, es porque se lo merecen.
   Háganle chamos!!! El mundo entero está envalentonado contra los déspotas, y nadie dudará en apoyar a quienes se les rebelen. 
   Quedará el único paquidermo, el mastodonte comunista de la caribeña Cuba y su hermano Raúl –que si no fuera por Fidel estaría cortando caña–; con quienes parecen a veces felices sus empobrecidos vasallos. Pero el patriarca va en caida libre, por gravedad, como una guanábana pasada de madura. Y les caerá encima a Raúl y a sus compinches.  
   
***
   
   Si este invierno nuestro es, como dicen muchos, el diluvio universal, bienvenido sea. Esta casa esta siendo acondicionada para salir flotando en ese evento. Lo que si no pienso hacer es la pendejada del beodo Noé, a quien le dio ese día la rasca por embarcar hasta la última cucaracha que encontró, dizque para salvar a las especies. De qué, hombre Noé, para salvarlas de qué, ¿ah? El hp trago...
   En esta arca mía solo hay un puesto más –y como van las apuestas me va a tocar invitar no a la última sino a la primera cucaracha que aparezca–. 
   No es un viaje interminable el que se pretende, sino una vuelta por ahí, de novelería a ver los daños y a visitar uno o dos lugares de esos que nos quedamos debiendo, por pobres y por esta dolorosa carencia de iniciativa.  
   Después que nos recoja un ovni, o una misión de rescate de la estación espacial, (aunque qué maluco llegar allá a importunar; a un sitio como ése, donde no mantendrán camas tendidas ni puesto en la mesa para visitas, supone uno. Una opción sería la pieza que están arreglando para el incipiente turismo espacial, pero a esa le falta. Por ahora los paseos no pasan de salir de la atmósfera, una o dos vueltas a la tierra y para abajo. Hay que entrar al baño y ayunar antes del viaje, que de paso cuesta cientos de miles de los verdes; para no vomitar ni poposiarse del miedo no tanto a la subida como al regreso, envueltos en candela y haciendo fuerza para que no falle el paracaídas al aterrizar). 
   O arrancar para un agujero negro, la madre de todas las atracciones, al pie de la cual las montañas rusas y los toboganes actuales son miki maus. Esa vaina debe ser tan emocionante y tan buena, que es muy posible que sea eterna. Y la buena compañía de alguna encantadora criatura agarrada de uno...  
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   La madre de todos los fondos, así llaman los árabes a The Libyan Investment Authority, una chequera que maneja Saif, el segundo de los Qaddafi. De ahí saldrá el millón de armas que les esta repartiendo el régimen a sus esbirros, esbirras y esbirritos, rumbo a la madre de todas las desgracias.


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   Un muy serio lector de este espacio virtual se quejó al director por lo que llamó mamagallismo. Eso nos contestó: que acá no se hace sino mamar gallo.
   Un muy serio y muy godo y muy gü... lector, a quien a pesar de su pertenencia a la  caverna más fernandolondoñesca invitamos, y nos sostenemos, a meter la cucharada en este blog, cualesquiera que sean las bestialidades que tenga para decir. Para que vea que no es mamando gallo.
   Mucho me gustaría también la colaboración escrita de mis amigos izquierdosos, pero los más avispados andan ocupados consiguiendo plata; y los otros a duras penas se defienden para firmar. rafame953@gmail.com






   


   









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viernes, 4 de marzo de 2011

remesa con flora y fauna

  



                                                                   foto tomada del N.Y.T.mar.3/11  


                                                                                
   El gobierno chino ha incrementado las restricciones a los visitantes extranjeros, celoso de su estabilidad amenazada por la fiebre tumba-tiranos, y hasta cárcel les ofrece a los corresponsales de prensa que se atrevan a entrevistar a los nacionales, víctimas de la represión y la censura de ese sistema, engendro de comunismo y capitalismo descarado, corrupto hasta la hoz y el martillo. Se me quitaron otra vez las ganas de visitarte, lejana y misteriosa Catai. A comer al Toy San y a comerciar en los mayamis de la veintitrés (antigua zona rosa, muy osa).    



   Sobre de Manila
   Remesa con flora y fauna
   Rafael Mejía Arango


   Entretanto se despeja el panorama; mientras sabemos en qué vá a parar ésto; al tiempo que esperamos ansiosos el desarrollo de los acontecimientos y en medio de la expectativa y la ansiedad por conocer el final de esta historia loca que transcurre en uno de los más locos momentos de la trayectoria humana, rama ésta de los homínidos que ha sido la oveja negra, nada perita en dulce.  En esta expectante  y enervante curiosidad por saber el final de este cuento de suspenso… Hablemos pendejadas.
   Y muy en serio pidamos que se le perdone la vida al negrito Moreno gigantón, criado en su Panamá de origen a orillas de los mismos mares nuestros, posiblemente a las patadas. Y a las patadas conquistado su puesto de defensa en el equipo del Otún y del Consota. 
   
   Quién sabe a cuántos grados sobre cuarenta, en juego endemoniado en el infierno verde del poderoso de Curramba, donde, para acabar de completar, era el plumífero occiso  mítica mascota del llamado inconciente colectivo*. La rapaz ya estaba más muerta que viva y al mancito no se le ocurrió otra cosa menos inoportuna que "cuchariarla", con estilo y suavidad, fuera del campo. Lo cierto fue que al final del partido estaba más desconcertado el agresor que la misma lechuza.  
   
    Imaginemos el escenario si el búho le sacara un ojo a nuestro grone. 


   El hombrecito de vuelta a la realidad de los suyos los morochos pobres. A sus chontaduros y a sus chancacas. Adiós a los sueños de sacar, a las patadas, para adelante a su familia; de mandar las muchachas a estudiar a la ciudad; de la casita para la vieja; de la escuelita de fútbol para el retiro… adiós bolero. Y la lechuza fresca como lechuga. ¿La condenarían a la hoguera las llorosas defensoras de ociosas mascotas? ¿pedirían su cabeza los iracundos acusadores  del defensa pajaricida, culposo pero inocente, al igual que el balonazo que la noqueó?
   El joven Moreno estuvo ya purgando su desgracia en el zoo de Matecaña, a donde volverá y volverá hasta que los búhos allí cautivos lo perdonen. ¡Que los libere!, para que arreglen eso por las buenas.
 Pero lo quieren linchar los ultraecologistas (tan nocivos como sus contrarios ultradepredadores). Sin hablar de los que siempre han querido lincharlo, por moreno…

* El inconciente o el imaginario colectivo, términos ambos de “conversatorio”, como problemática y socialización, que significan en la mayoría de los casos carreta académicamente correcta. Y que de representar algo, el inconciente-imaginario-colectivo sería inconsciencia, pero de la aguda.





AVARICIA  (Del lat. avaritĭa).1. f. Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. (dra)




   La de los bandidos que se roban los auxilios para los damnificados de la furiosa naturaleza, que se multiplican ambos, ladrones y desposeídos, en la misma proporción que los pobres y los aguaceros. Lo que no se roban en plata contante y sonante se lo roban contratistas miserables que le quitan peso a la panela, y a las puchas de arroz!!! ¿Comida lihgt? Hijos de p…


   Avaricia desbordada la de ciertos mineros grandes y pequeños, legales e ilegales, nacionales y extranjeros que por extraer sus tesoros minerales  acaban hasta con el tendido de la perra.

   Para qué más oro, diría uno. Para qué necesita  todo el coltán del amazonas un solo traqueto; uno del cual no sabíamos, dueño y señor de extensos territorios ricos en este superconductor, llamado el oro azul. Todo en poder de un personaje tan siniestro como que es  socio nada menos que del Chapo de Sinaloa. Apaguen y vámonos.
   

          CODICIA   (Del lat. *cupiditĭa, de cupidĭtas, -ātis). 1. f. Afán excesivo de riquezas. (dra)
   Va de la mano con la anterior, y a pesar de su tendencia a venial, es un pecadillo malsano, en cuanto que se combina muy bien, diríamos que se atraen, con la mala fe.
  No siempre. En algunos casos es sólo codicia, de buena fe pero con mucha soberbia, o ignorancia; que no le dejan ver al afectado más allá de la caja registradora, y el atesoramiento se convierte en obsesión. Ciega obsesión. También dañina.
  Razones para no entender ni compartir esa obsesión de algunos constructores manizaleños por tumbar cuanto árbol se les atraviesa en sus propósitos de comercializar hasta el último centímetro cuadrado. Y los arquitectos que diseñan aquellas mega cosas (con o), que por salvar la paga se les olvida la escencia de su oficio y se doblegan sumisos a dibujar. rafame953@gmail.com
  






miércoles, 23 de febrero de 2011

Nota Feliz



Sobre de Manila
Nota Feliz
Rafael Mejía Arango


Estoy feliz.
Por ilógico que suene el término en este país de la gente más feliz de la tierra. A pesar de que la semana pasada le fue peor a todo el mundo y se acabaron hasta los tomates por voluntad soberana a los todopoderosos transportadores.
Estoy contento.
No por cinismo ni por indiferencia con esta realidad agobiante de la cual nos enteramos, aunque no quisiéramos. ¿Cómo ignorar por ejemplo la tragedia de un papá que viaja durante varios días desde Planeta Rica hasta Bogotá con el cadáver de su hijo, supuestamente víctima de un perverso falso positivo? O las confesiones de un tal Pollo Roger, narco-paraco de los Castaño, donde relata sus masacres en Los Llanos como si hablara de exterminio de plagas. O de lo que parece ser una siniestra matanza de indigentes en las calles de Manizales, según los cuentos.
Y yo duermo tranquilo.
En este mundo cruel que cada día parece más una tierra de nadie, donde los tiranos también lloran y se caen como fichas de dominó, algunos  pataleando brutalmente como el loco Qaddafi, quien parece decidido a llevar la situación a donde toque antes del casi inevitable derrocamiento de su reinado como de Luis XIV. (Aunque lo debe tranquilizar sobremanera el invaluable apoyo que le brindan ese par de colosos latinoamericanos, Castro y Ortega… Ja!)
Como fichas de dominó se van cayendo los tiranos en el norte África y el Medio Oriente, y esa ola, la ola cocacola, ya viene como un tsunami para Suramérica; por Chávez.
Y yo exultante.
Pero no por que al fin los chamos vayan a tumbar al comandante bolivariano, y descansaremos así de su diarrea verbal y su horroroso rojo fucsia imperial, lobazo! (A qué horas trabaja ese personaje, si se la pasa diciendo barrabasadas en horas y horas de televisión). Ni es porque no me preocupe la situación de orden público en Colombia, amenazada por las BACRIM, por Cano y sus bandoleros, por delincuentes de todas las calañas, elegantes y zarrapastrosos por igual… Que no crean los que roban de corbata y por miles de millones que porque huelen a L´coste son más decentes que el raponero con puñaleta, capaz hasta de matar una viejita por quitarle el paraguas. Que no piensen los corruptos en las altas esferas que ellos son de otra materia y no forman parte de ese “desorden” público.
Aunque yo esté güete, como decía mi mamá.
A pesar de todo y de que pasé el fin de semana yo también con diarrea mental, malo de la sesera por indigestión moral, enfermedad ésta del espíritu,  parecida y tan brava como el guayabo ídem; qué remordimiento!. Tomé notas y escribí  como un desquiciado párrafos y párrafos de mi columna para despacharla el domingo. El lunes parecía un muladar la sala de redacción de este diario. Bazofia por todas partes y regueros de frases y de palabras como regurgitadas, en un líquido baboso y sanguinolento, gas!
Y claro, no salí con nada. Ya limpié (hice oficio todo el día), pero en vez de llorar sobre la leche derramada estoy feliz y al borde de la estulticia porque a pesar de que me llaman extremista, y de mi crisis de identidad por no saber a estas horas de la vida cosas tan importantes sobre mi mismo, estoy güete porque en una misma semana un amigo facho me dijo comunista y un amigo cuasi fariano me dijo paraco. Yo deduzco que eso me exonera de ambas posiciones, igual de dañinas y de odiosas; y como tampoco practico la otra delincuencia, la común, puedo decirme sin titubeos que parezco al menos un tipo decente. Qué alivio!! 
                 VANIDAD 1. f. Cualidad de vano1.
                                  2. f. Arrogancia, presunción, envanecimiento.

Vanidad de vanidades, la gran debilidad de la “gente linda” y del resto de los mortales.
Razón por la cual prolifera de tal manera el negocio de cirujanos estéticos poco éticos, quienes en lugar de poner sus habilidades  al servicio de personas que por accidente o por enfermedad sufren lesiones y deformaciones corregibles, como sí lo hacen algunos eminentes colegas suyos (que parecen  minoría); se especializan en desfigurar, casi siempre, a muchachitas y muchachitos  vanidosos e ingenuos a quienes los papás alcahuetes, vanidosos e ingenuos les patrocinan semejante barbaridad…
Y gente mayor que sucumbe al pecado y termina en manos de esos figurines faranduleros que no se contentarán hasta dejar a la víctima como una papa hervida, o con una sonrisa de máscara y los ojos semi cerrados de tanto estirarles el pellejo y subirles y bajarles cejas, narices y orejas; y además desplumada de dinero, puesto que cobran en la misma desproporción de la bestialidad que ofician.
Porque el cuento se volvió para la gran mayoría una feria de narices, de culos y de senos de silicona, y en algunos casos, en la Colombia profunda de los barrios pobres, de implantes hasta de aceite de motor, y brutales prácticas antisépticas con las cuales engañan a la humanidad con el cuento de que la belleza, la abstracta belleza, se puede lograr a golpes de cuento y de bisturí.
Ahí el origen de tragedias como la que “vivimos” de cuenta de Julito Sánchez y una oyente suya desolada por las dolorosas circunstancias en las que perdió un seno nuevecito, de menos de ocho dias, y el platal que le había costado. La señora, en contra de las órdenes médicas, andaba muy pinchada estrenando escote en su bmw, la chocaron y la marucha que cruzaba el cinturón de seguridad le quedó de joroba, en la espalda. El choque no debió ser muy fuerte puesto que no se dispararon las bolsas de aire. Menos mal, porque le hubiera salido silicona hasta por los oídos.
Y la triste historia de otra chica, también estrenando melones. Ésta sí había cumplido con las recomendaciones posoperatorias y regresaba de la convalecencia a su oficio de actriz, en un reconocido lugar, cuando se le tiró encima un rodwailer anti explosivos, anti “bombas” –seguro también adicto al disolvente–,  y casi se las arranca de un mordizco… Sin comentarios, aparte de que siquiera yo no me pienso mandar a poner ni silicona ni nada en las cáimas.
Queremos ver a la gente, y en particular a las niñas, al natural, así como son ellas, por favor, señores cirujanos. A ustedes los necesitamos para devolverles la belleza a personas como Bibi Aisha, la mujer afgana de 18 años desfigurada por sus suegros y su marido abusador por haberlo abandonado, acolitados por las irracionales costumbres de los talibanes, y quien sobrevivió a una muerte casi segura para que viéramos la altiva mirada de sus enormes ojos negros en su cara brutalmente mutilada cuando su foto  fue portada de Time hace varios años; y ahora otra vez en diarios y revistas, y en el blog de doña Osito Samper, conpermisoyomepiso*, porque su cara está siendo reconstruida por cirujanos atinados y oportunos en Estados Unidos. Bien por ti, Bibi Aisha, que ni cuando perdiste de manera tan salvaje tu naricita y tus orejas, dejaste de ser una divina. rafame953@gmail.com
*Con permiso de doña Alexandra los invito además a que sigan las instrucciones para hacer sus comentarios en el blog, mis amigos que han preguntado y los que no, en: www.conpermisoyomepiso.blogspot.com

domingo, 13 de febrero de 2011

Pecados capitales


Sobre de Manila
Pecados capitales
Rafael Mejía Arango
Quienes hayan leído el memorando a los lectores que se publicó en este espacio en estos días, se habrán imaginado, por el título que les adelanté, que voy a dedicar mi artículo a la religión; o más precisamente al catecismo, que es la parte de la religión en donde se estudian los pecados, o por lo menos donde los estudiábamos cuando me tocó. Un librito que había que aprenderse de memoria, sin chistar, sin gaguear y sin poner en duda una sola palabra.
Pensarán también que me reconvertí y que me le voy a dedicar de lleno a la camándula y al púlpito…; y no faltarán los que envidiarán desde ya lo que podría ser un muy próspero negocio, una iglesita propia, que le calle la boca a mi anti-capitalismo-salvaje, y me mandé por fin a donde me merezco: alrededor del mundo como un pachá.
Pero no. Ninguna de las anteriores.
Voy a hablar aquí de los pecados en general y de los capitales en particular, porque son éstos, a diferencia de los pecados mortales, los más comunes y los más arraigados en el mundo nuestro, vuestro y de ellos. Claro, como los pm son delitos y faltas graves que sólo perdona la confesión, aunque se cometen muchos y permanentemente, no son tan comunes ni tan tolerados ni tan alcahueteados como los pc, que dizque no se pueden pero sí, no pasa nada.
El catecismo del cura Astete decía que eran siete, pero yo ya pasé de la docena; así que no le vamos a parar bolas al folleto aquél, del que si acaso quedará un ejemplar en los archivos vaticanos.
Pero también hay varios pc que ya no son pecado, y hasta algunos que eran pm se volvieron pc –era tan grave y tan “mal hecho” desear a una amiga bien bella y bien mal casada, que matar, o robar, o calumniar, para solo mencionar los más comunes en este semisalvaje oeste tan parecido al de las películas de vaqueros, a donde llegó ya lo que faltaba: la fiebre del oro–.
Trabajar el domingo, o vender escapularios el jueves santo podía ser tan pecado y tan mal hecho, y si nos descuidamos tan delito, como por ejemplo mentirle un gobernante a sus gobernados una y otra vez, como si nada.
En fin, el tema es ponzoñoso, y este comentario se va enredando y hasta toriando, como una culebra, e incluso ha intentado meterse a la gaveta, pero yo lo agarro de la cola y lo vuelvo a sacar. Hagan de cuenta Uribe.
Escogí al azar algunos de estos pecados cotidianos con sus definiciones del diccionario de la academia española, para no confundirnos, más de lo confundidos de lo que nos mantienen los acontecimientos.





          INJURIA 1. f. Agravio, ultraje de obra o de palabra.
                 2. f. Hecho o dicho contra razón y justicia.
                 3. f. Daño o incomodidad que causa algo.
                 4. f. Der. Delito o falta consistente en la imputación a alguien de un hecho o cualidad en menoscabo de su fama o estimación.

La del destituído vicefiscal Valencia Cossio, quien utilizó una perversa coartada para su defensa en el juicio donde resultó culpable: que su misterioso viaje a Pereira no fue para encontrarse con paramilitares y mafiosos sino para comerse una amiguita que llegó de Bogotá para lo mismo, para comérselo a él en un “motel de la salida para Armenia…”
Perversa historia que ofende y que desdice mucho sobre la calidad humana del tipo ese. Y de quienes lo asesoran.
El man se tiró (literalmente) su matrimonio, y se tiró también a la querendona, trasnochadora y morena, que no es tan así.
Tendrá quizás más establecimientos para el amor clandestino que el promedio; y más gente dedicada a la vida licenciosa que el promedio; y sin duda que sus damas atraen bastante, como buenas paisas vallunas. Pero primero que todo aclaremos que de lo anterior nada nos parece grave, y que no hay población que se respete donde no se practique el tire y afloje, ni donde no haya donde hacerlo de incógnitos, ni donde no encuentre uno por lo menos una chica o un chico (de res y de marrano) dispuesta a darlo por dinero.
Muy irrespetuoso, muy rastrero y muy de galemba la actitud de Valencia. Qué vergüenza para esa familia, dizque tan prestigiosa, aunque como dijo algún panelista en hora veinte, aquí todos tenemos nuestro valencia cossio...

IRA 1. f. Pasión del alma, que causa indignación y enojo.
       2. f. Apetito o deseo de venganza.
       4. f. pl. Repetición de actos de saña, encono o venganza

Ira santa la que despiertan los conductores indeseables, entre quienes están primero los buseteros y taxistas que pretenden desahogar su estrés y sus asuntos personales haciendo de sus innumerables vehículos el terror de campos y ciudades, aplicando la ley de la bravuconada y la fuerza para hacer lo que les dé la gana. Y las autoridades en otro mundo, o detrás de la “liga”.
Y las señoras y señores y muchachitos en carros particulares cometiendo toda clase de infracciones y manejando sin el mínimo de sentido común. Sin solidaridad. Sin civismo. Sin inteligencia vial…
Y el atracavidrios del semáforo de la calle 51 con 23, quien ante mi negativa gestual para que no me lave el parabrisas a la brava, cómo a él le dé la gana, con lo que a él le dé la gana, me sale con que: “…siquiera porque a ese mierdero hay que darle es maaaceta” mientras toca con precisión de cirujano, dejando apenas una burbujita de jabón, una de las cagadas de murciélago encima de las plumillas y entre el barro de mi 4x4 (cuatro puertas x cuatro llantas) de campo traviesa, nano burbuja, cuya polvorienta hojalata escupió de salida el bicho, atisbando de reojo, cuan ratón de cloaca. Y gargajeando para el segundo…

       SOBERBIA 
                   2. f. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.

La de Alfonso Cano y sus farianos que montan el espectáculo, liberan uno y secuestran dos…

GULA  1. f. Exceso en la comida o bebida, y apetito desordenado de comer y beber.

La que se comete en los pabellones especiales que cohabitan los honorables reclusos venidos del congreso y otras ollas.
Olladas de sancocho costeño y ceviche de piangua. Trago a la lata. Músicos. Muchos invitados. Así cualquiera. Yo no entiendo para qué diablos las ene mil salidas con permiso, con semejantes francachelas al abrigo de las alas protectoras del IMPEC.


La mapaná se enchipa y me trata de morder; así que dejemos por hoy, o se nos engaveta. rafame953@gmail.com


   

martes, 8 de febrero de 2011

memo

Sobre de Manila
Memorando a los lectores
Rafael Mejía Arango

Serias discrepancias en el seno del consejo editorial de bloma no permitieron que sobre de manila saliera a las calles, luego de estar prácticamente lista la columna desde el lluvioso pasado domingo. Y carnuda como venía.
Pero pudo más la insistente labor de dicho consejo, conformado por un diablo y un ángel que orbitan en la aureola del director, quien también participa de las discusiones y que pretenden, entre los tres, a la mejor manera de los antiguos dueños  de los medios, interferir en todo lo que el columnista opine, presionando y acosando para acomodar los escritos a muchas veces oscuros intereses.
Por fortuna bloma se abstrae del asunto negocio, y ni se compra ni se vende; cosa que lo mantiene alejado, por descarte, de intereses oscuros, casi todos estos relacionados con la diosa fortuna.
Así las cosas, la joda del CE se enfoca más en cuestiones de conciencia, y de etéreas y complicadas materias como el sentimentalismo, la solidaridad, y las atadoras lealtades.
 En mi caso particular, como autor y responsable de lo que se dice en este espacio, me ayuda y me exime de problemas el hecho de que no puedo hablar de política, desde que renuncié en esta misma columna, hace varios años, no solamente a comentarla sino a cualquier asunto referente (hasta votar), por razones que entonces esgrimí y sobraría repetir*; y como tampoco puedo hablar de los problemas judiciales de dirigentes y empleados públicos y privados, ni de ese perverso contubernio que llaman “empresas de economía mixta”, de esta región y de Manizales, patria chica de s. de m., de bloma y mía, por inhabilidades de sangre y de amistad ocasionadas por el ancestral incesto entre los habitantes de esta parroquia chévere, pecata, perniciosa y goda; que sumado al hecho accidental de que el director de este incipiente e informal opinadero estudió en casi todos los colegios de su época, y sus muchos, muchísimos primos –prolíficos que también hemos sido– en los demás; y como perdió varios años de bachillerato sin que nadie descubriera sus variados problemas de atención y de aprendizaje, prácticamente todos sus congéneres terminaron siendo parientes o amigos, que son la misma cosa en cuanto a sentimientos y solidaridades se refiere. Los colonizadores se casaron los unos con las otras y viceversa –como diría la reina aquella– durante más de un siglo, y quedamos primos de todos. Y los hijos extraordinarios también se casaron y viceversa y quedamos primos de los primos de los primos… y si los papás de alguien “conocido”, o sea cualquiera, no son primos de los papás de uno, son superamigos, o fueron compañeros de clase, o de órden (claro que hay órdenes en Manila, aquí hay de todo), o colegas; etc., etc.
La cuenta es así de sencilla: pasé por ocho o nueve grupos distintos, de veinticinco a treinta pacientes en promedio, son mal contados doscientos “parceros”, para usar el uribesco lenguaje de José Obdulio, el neo-filósofo de envigado. Y súmenle los cien o ciento veinte  con quienes pagamos servicio militar en pleno quinto de bachillerato, todo bacano, viernes y sábados allá en el batallón de patas y manos, al sol y al agua trotando y haciendo gimnasia americana al ritmo descomunal del teniente De La Rosa Rosendo, de mi sargento Puerres y del costeño Rodríguez. ¿se acuerdan, mis lanzas?


Con semejantes cifras no dudarán los lectores de la credibilidad de mis inhabilidades para manejar ciertos asuntos. Y preferiría quedarme callado para siempre que montar simulacros y desfigurar la realidad.
Pero logré salvar algunos jirones de mi comentario que hasta título tenía: pecados capitales; y aparecerá tan pronto como sea posible, si acaso no resultan pecados nuevos, porque según el catecismo dizque no eran sino siete, y yo ya completé la docena en mi cuenta.
* Iba a decirles que pueden consultar mis antiguas columnas en el archivo del periódico de casa, pero saben qué… dejen así. Yo no he podido. rafame953@gmail.com